La artrosis de cadera es una de las afecciones musculoesqueléticas más comunes y discapacitantes en la población adulta y, especialmente, en la de mayor edad. En este artículo hallarás una guía completa sobre la artrosis de cadera y estrategias prácticas para convivir con ella.
¿Qué es la artrosis de cadera?
La artrosis de cadera, también denominada osteoartritis de cadera, es una enfermedad degenerativa y crónica que afecta a la articulación coxofemoral. Esta articulación es una esfera (la cabeza del fémur) que encaja en una cavidad (el acetábulo de la pelvis), ambas recubiertas por un tejido liso y resistente llamado cartílago articular, que actúa como un amortiguador, permitiendo que los huesos se deslicen suavemente entre sí sin fricción.
La artrosis se caracteriza por el desgaste progresivo y la pérdida de este cartílago protector, por lo que el hueso subyacente queda expuesto. El cuerpo intenta reparar el daño, formando nuevo hueso en los bordes de la articulación, lo que se conoce como osteofitos o “picos de loro”. Este proceso suele generar más fricción, dolor, inflamación de la membrana sinovial y una limitación cada vez mayor del movimiento. A diferencia de las artritis inflamatorias, en la artrosis primaria la inflamación es un resultado secundario del desgaste mecánico.

Grados
Grado 1 (Dudoso o Incipiente)
Existe una mínima formación de osteofitos en los bordes del acetábulo o la cabeza femoral. El espacio articular es normal. El paciente puede no presentar síntomas o solo molestias leves e intermitentes tras esfuerzos intensos.
Grado 2 (Leve)
Se observa una formación más definida de osteofitos y una posible ligera reducción del espacio articular. El cartílago comienza a mostrar signos claros de desgaste. Síntomas como dolor y rigidez matutina breve se hacen más evidentes.
Grado 3 (Moderado)
La disminución del espacio articular es moderada y evidente. Los osteofitos son múltiples y de tamaño mediano. Pueden aparecer pequeñas deformidades en la forma de los huesos, donde este se densifica por la falta de protección del cartílago. El dolor es más frecuente, la rigidez muscular y la limitación del movimiento interfieren en las actividades diarias.
Grado 4 (Severo)
El espacio articular está muy reducido o ha desaparecido por completo. Hay una esclerosis ósea importante, grandes osteofitos y deformidades claras en la cabeza femoral o el acetábulo. La movilidad está muy limitada y el dolor es constante, la función de la cadera está seriamente comprometida.
¿Por qué se produce?
Causas más frecuentes
La Artrosis Primaria (Idiopática) no tiene una causa única identificable, es el resultado de la suma del envejecimiento natural del cartílago, factores genéticos y el estrés acumulado por el uso diario durante décadas.
La Artrosis Secundaria se produce como consecuencia de una enfermedad o condición previa que daña la articulación como las displasias de cadera, la enfermedad de Perthes que provoca necrosis avascular, epifisiolisis con deslizamiento de la cabeza femoral, por secuelas de fracturas, necrosis avascular o artritis inflamatorias previas.
Factores de riego
El riesgo aumenta exponencialmente después de los 50 años, también por sobrepeso y obesidad, por tener antecedentes familiares de artrosis de cadera. Es más frecuente en mujeres, especialmente después de la menopausia. Y además, puede producirse por sobrecarga laboral o deportiva o por debilidad muscular.
Síntomas y señales
Los síntomas suelen comenzar de forma insidiosa y progresar lentamente a lo largo de años. Incluyen dolor, típicamente en la ingle, pudiendo irradiarse hacia el muslo anterior, y la nalga. Inicialmente es un dolor mecánico, que aparece con el movimiento o la carga y mejora con el reposo. En fases avanzadas, puede doler incluso en reposo o por la noche.
También hay sensación de rigidez, tensión y dificultad para iniciar el movimiento que suele durar menos de 30 minutos. Hay una limitación progresiva de la movilidad, cojera al caminar, necesidad de usar un bastón, reducción de la distancia que se puede recorrer, crujidos en la articulación e hinchazón o sensación de calor en la zona.
¿Cómo se diagnostica?
Pruebas y evaluación médica
El diagnóstico se basa en la revisión del historial clínico, exploración física de la movilidad de la cadera, la fuerza muscular y la presencia de dolor a la palpación o a la movilización, y pruebas de imagen para valorar el espacio articular, la presencia de osteofitos, quistes o esclerosis y definir el grado de la artrosis.
Diagnóstico diferencial
Es importante distinguir la artrosis de otras patologías que cursan con dolor en la cadera o ingle como la bursitis trocantérea, tendinopatías de la cadera, la radiculopatía lumbar, necrosis avascular de la cabeza femoral o artritis inflamatorias o infecciosas.
¿Cómo tratar la artrosis de cadera?
Tratamiento farmacológico
Se usan analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos para aliviar el dolor y reducir la inflamación; fármacos sintomáticos de acción lenta para un efecto modulador sobre la enfermedad.
También se realizan infiltraciones de corticoesteroides para aliviar el dolor y de ácido hialurónico para mejorar la lubricación y amortiguación.
Tratamiento fisioterapia y rehabilitación
Incluye terapia manual para movilizar la articulación, ejercicios terapéuticos para fortalecer la musculatura circundante, electroterapia y termoterapia, e hidroterapia para mover la cadera con menos carga y dolor.
Otros tratamientos sin cirugía
Se puede usar un bastón para reducir la carga y dolor al caminar, y se usan ondas de choque o Electrólisis Percutánea para tratar puntos dolorosos asociados.
Tratamiento quirúrgico
Se considera cuando el dolor es incapacitante y las medidas conservadoras han fracasado. La artroscopia de cadera se indica en casos con pinzamiento y desgarro del labrum asociados a artrosis incipiente. No detiene la artrosis. Las osteotomías consisten en cortes y reorientación del hueso para redistribuir las cargas.
La prótesis de cadera ofrece excelentes resultados en la reducción del dolor y la recuperación de la función.
Pérdida de peso y cambios en el estilo de vida
Perder incluso un 5 a 10% del peso corporal reduce drásticamente la carga sobre la cadera.
Ejercicios y la artrosis de cadera
¿Qué ejercicios debo hacer?
Ejercicios de fuerza, ejercicios de movilidad suaves de la cadera en todas las direcciones y ejercicios aeróbicos de bajo impacto como caminar en terreno llano, bicicleta estática , natación y aquagym.
Ejercicios prohibidos o que se deben evitar
Se deben evitar los deportes de alto impacto y salto, los ejercicios con carga profunda como sentadillas y actividades que Impliquen torsiones bruscas.
Cómo aliviar el dolor y la molestia en el día a día
Aplicación de frío y calor
Usa hielo (envuelto en un paño) durante 15-20 minutos tras la actividad para calmar el dolor y la inflamación. Usa calor seco en momentos de rigidez para relajar la musculatura.
Ergonomía en el hogar
Usa un elevador de inodoro para evitar una flexión excesiva. Coloca un asiento estable en la ducha. Evita los sillones o sofás bajos.
Adapta tus gestos
Vístete sentado. Usa un calzador de mango largo y un colador de pies con mango largo para no tener que doblarte. Al conducir, considera un cojín que eleve la posición y facilite la entrada y salida del coche.
Consejos y métodos de prevención

Mantén un peso corporal saludable
Es la principal medida preventiva.
Fortalece tu musculatura central y de las piernas
Un “corsé muscular” fuerte protege las articulaciones.
Mantente activo con regularidad
El movimiento nutre el cartílago y previene la rigidez.
Escucha a tu cuerpo
Aprende a distinguir el “dolor bueno” del esfuerzo muscular del “dolor malo” articular. No ignores el dolor persistente.
Usa un calzado adecuado
Con buena amortiguación y sujeción. Evita los tacones altos.
¿Qué no se debe hacer cuando tienes artrosis de cadera?
No caer en el reposo absoluto
La inactividad acelera la pérdida de movimiento y fuerza.
No forzar la articulación con ejercicios de alto impacto
El dolor agudo durante el ejercicio es una señal de alarma.
No automedicarse de forma prolongada
El uso continuado sin control médico puede tener graves consecuencias.
No postergar indefinidamente la consulta con el especialista
Un diagnóstico y plan de tratamiento tempranos ofrecen mejores resultados.
No adoptar posturas viciosas
Como estar de pie parado mucho tiempo o sentarse en sillas bajas que dificultan el levantarse.
Preguntas frecuentes (FAQs)
¿Qué dolores produce la artrosis de cadera?
Un dolor profundo en la ingle que puede irradiarse al muslo, la nalga o incluso la rodilla, empeora con la actividad y mejora con el reposo en fases iniciales.
¿Es bueno caminar con artrosis de cadera?
Sí, siempre que se haga con moderación y en terreno llano, con buen calzado. Mantiene la movilidad, fortalece los músculos y ayuda a controlar el peso.
¿Cuál es el mejor medicamento para la artrosis de cadera?
No hay un “mejor” medicamento universal. El paracetamol suele ser la primera opción para el dolor leve. Para brotes con más inflamación, antiinflamatorios no esterioideos solo bajo prescripción médica. Las infiltraciones de cortisona son una opción para crisis agudas.
¿Cómo se debe dormir con artrosis en la cadera?
La mejor postura suele ser dormir de lado, con la cadera afectada hacia arriba y una almohada entre las rodillas. Esto evita que la cadera dolorida se comprima. Si se duerme boca arriba, una almohada bajo las rodillas puede aliviar la tensión,
¿Se puede trabajar con artrosis de cadera?
Sí, es fundamental adaptar el puesto de trabajo y comunicar las limitaciones al servicio de prevención de riesgos laborales. En trabajos de gran exigencia física, puede ser necesario un reajuste de las tareas.
Conclusión
La artrosis de cadera puede manejarse de manera muy efectiva. La clave reside en no resignarse al dolor, buscar un diagnóstico preciso y trabajar en colaboración con los profesionales sanitarios para mantener una vida activa y de calidad.
En FisioPOU, nuestra clínica de fisioterapia en Madrid, realizamos una valoración individualizada para determinar el grado de la artrosis de cadera y diseñar un plan de tratamiento adaptado a tus necesidades. Aplicamos terapia manual, osteopatía en Madrid, ejercicios de movilidad y fortalecimiento, ejercicios de pilates en Madrid, yoga y reeducación postural para reducir el dolor, mejorar la función articular y mantener tu autonomía.
No dejes que la artrosis limite tu calidad de vida. Reserva tu cita hoy y empieza a cuidar tu cadera con fisioterapeutas especializados en patología articular.
